Gran parte de las películas mudas eran acompañadas por un pianista en directo,una orquesta o máquinas que reproducían ruidos. En 1927, el cine a prendió a hablar.

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La lucha de los grandes estudios

La Warner Brothers atravesaba un mal momento financiero y decidió jugarse el todo por el todo y producir un filme sonoro. Se trataba de "El cantor de jazz". Las estrellas del cine mudo sufrieron una cruel criba y muchos de ellos cayeron en el olvido. A nivel industrial, la fuerza se concentró en ochos grandes estudios Paramount, MGM, Warner, 20th Century Fox, Universal, Columbia, RKO y United Artists, los que mejor pudieron asumir los costes del paso al sonoro.

Presentación de "The Jazz Singer"

La comedia cambia la sonrisa

Figuras como Keaton o Lloyd se fueron desvaneciendo, Chaplin era reticente a adaptarse a los nuevos tiempos y, entretanto, aparecen otros cómicos como Stan Laurel y Oliver Hardy o los hermanos Marx.

Laurel y Hardy, "El gordo" y "El flaco", rodaron más de un centenar de películas repletas de tartas voladoras. Con los Marx, el diálogo se convierte en el elemento básico de la risa. Groucho era el listo, Harpo basaba su fuerza en la expresividad, ya que su personaje era mudo -aunque no tenía este defecto físico se negaba a hablar en público- y Chico servía de enlace entre los dos. Entre sus películas destacan "Sopa de ganso" y "Una noche en la ópera".

El nacimiento del musical

El público quería ver a sus estrellas cantar y bailar. Así nació el musical. Las estrellas fueron Fred Astaire y Ginger Rogers, una pareja que no se llevaba bien, pero que sintonizaba en cuanto la música sonaba. Astaire hizo una prueba para la RKO, pero el informe no pudo ser más negativo: "Se le está cayendo el pelo. No sabe cantar. Baila un poco". Poco imaginaba quien lo escribió que se hallaba ante la máxima figura del género.

El imperio del terror

La Depresión económica de finales de los años 20 se había apoderado de los Estados Unidos y propició que el espectador, desencantado y descontento, se identificara con los monstruos de la pantalla.

Así, surgen numerosos mitos del terror, algunos de ellos ya heredados del cine mudo como el Drácula popularizado por Bela Lugosi o el Dr. Jekyll y Mr. Hyde (Fredric March). Capítulo aparte merece Boris Karloff, actor que recreó, entre otros, a la criatura de Frankenstein, Fu-Manchú o la momia.

 

Pero el mito más fuerte creado en esta época fue una nueva versión de la antigua leyenda de la bella y la bestia protagonizada por Fay Wray y el gorila King Kong. Una obra poética y terrorífica con unos espectaculares efectos que combinaban maquetas gigantes, miniaturas y transparencias con innovadoras técnicas de animación.

El cine negro - Una de gangsters

En las grandes ciudades la delincuencia provoca el pánico y el cine se convierte en reflejo de la situación. Los gángsters asaltan el celuloide y se erigen en antihéroes.

Ambientes sórdidos, clubs nocturnos y policías corruptos comparten protagonismo con Al Capone o Scarface. La principal estrella de este género fue James Cagney, un actor bajito que había empezado su carrera como cantante y bailarín y que acabó cambiando los zapatos de claqué por un revólver humeante.

"The public enemy"(1931) fue la cinta que marcó su futuro. George Raft y Edward G. Robinson fueron otros intérpretes destacados del género aunque, a última hora, se les unió un jovencito Humphrey Bogart.

Héroes de la calle

La Depresión también provocó que el cine volviera la mirada hacia la gente de la calle, para hacerles creer que el sueño americano aún era posible. El principal represen­tante de esta tendencia fue Frank Capra, autor de histo­rias como "iQué bello es vivir" o "Juan Nadie". Gary Cooper o James Stewart encarnaban al americano medio, Jean Arthur o Barbara Stanwyck eran las jóvenes que se reían de ellos, mientras que Edward Arnold era el malvado magnate que pretendía utilizar su buena fe. Por su parte, King Vidor se atrevió a rodar una película interpretada por negros, "Aleluya", narró los apuros económicos de una familia en "El pan nuestro de cada día" y consolidó su talento con "Duelo al sol" y "El manantial".

Gary Cooper y Marlene Dietrich en la película Marruecos (1930)

El cine en color

 

Ya durante los tiempos del cine mudo se había intentado dotar a las películas de color. Su sustitutivo fueron los virados que se aplicaban sobre los fotogramas para diferenciar secuencias. El Technicolor, que permitía rodar películas combinando rojo, verde y azul empezó a tener auge en 1936 en filmes como "Ha nacido una estrella" o "Robín de los bosques" que abriría una larga lista de películas de aventuras protagonizadas por Errol Flynn y Olivia de Havilland.

Walt Disney

En 1928 inicia su andadura una empresa que, a la larga, resultaría una de las más rentables del negocio cinematográfico: la Walt Disney Productions. En sus primeros tiempos su creador, Walt Disney, produjo una serie de cortos sobre unos personajes que iban a hacerse muy populares: Mickey, Donald, Pluto o Goofy. En 1937 estrenó un largometraje de dibujos animados, "Blancanieves y los siete enanitos". Empleó cuatro años y dos millones de dólares para realizarla, pero fue un gran éxi­to y se convirtió en el inicio de una serie de filmes de animación como"Pinocho",  "Fantasía", "Dumbo", "Bambi", "LaCenicienta", "Peter Pan" o "El libro de la selva", última producida personalmente por Disney.

El western

Con la llegada del sonoro, el "western" pasó unos años de desconcierto. Se dudaba sobre cómo podrían rodar las películas con sonido directo y en exteriores. Raoul Walsh rompió todas las reservas con "En el viejo Arizona". El género fue resurgiendo hasta dar su primera obra maestra: "La diligencia". Realizada por John Ford, contenía espectaculares persecuciones y, sobre todo, un cuidado retrato psicológico de sus personajes. Esta cinta también descubrió al que sería el rey del salvaje oeste: John Wayne.

------Lo que el viento se llevó------

El creador de "Lo que el viento se llevó"- basada en la novela de Margaret Mitchell- fueDavid O. Selznick, un productor que quería controlar la totalidad del filme. Los lectores de la novela escogieron a Clark Gable, porque nadie concebía a nadie más para el papel de Rhett Butler. Más complicada fue la búsqueda de la protagonista. El productor convocó un concurso para encontrarla. Las más famosas actrices pugnaron por el papel -BetteDavis, Paulette Goddard, Katharine Hepburn, Susan Hayward o Lana Turner-. La película se empezó a rodar sin que Selznlck tuviera aún claro quién sería su heroína, pero le presentaron a Vivien Leigh y creyó ver en ella a la anhelada Escarlata. El rodaje lo inició George Cukor, pero Selznick lo sustituyó por Sam Wood que acabó compartiendo su tarea con Víctor Fleming, único director que figuró como tal en los títulos de crédito, aunque también rodó otras escenas William Cameron Menzies.

Las grandes reinas del celuloide

Greta Garbo: La sueca de mirada fría supo adaptarse al sonoro y consiguió revivir mitos de la literatura como Ana Karenina, Margarita Gautier o de la historia como la reina Cristina de Suecia. Fotogénica, elegante y misteriosa accedió a reír en su penúltima película, "Ninotchka". Se retiró en pleno éxito.

 

Marlene Díetrich: Llegó de Alemania con la aureola de la "mujer fatal" que encarnaba en "El ángel azul". Arrogante, altiva y dura, Dietrich se abrió camino en Hollywood de la mano de Josef von Sternberg.

Bette Davis: Sus ojos, su carácter y su peculiar voz la convirtieron en  una de las mujeres más"odiadas" de América. En los años 30 obtuvo dos Oscar por "Dangerous" y "Jezabel", pero su éxito se mantendría aún durante varias décadasmás con filmes como "La carta", "La loba", "Eva al desnudo" o  "¿Qué fue de Baby Jane?".

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Breve historia del cine - El sonoro (1927-1940)