En 2005, concretamente el 13 de febrero, se cumplen 110 años del nacimiento del cine. Pese a las voces agoreras que presagiaban su muerte con la llegada de la televisión o el vídeo, ya es un abuelito que ha pasado su primer centenario.
De la caseta de feria al fenómeno de masas
Los hermanos Auguste y Louis Lumiere eran unos modestos empresarios fotográficos de Lyon que crearon un nuevo invento que permitía ver imágenes en movimiento. Al aparato lo denominaron "Cinematógrafo", palabra compuesta procedente del griego: "Kinema" (movimiento) y "Grafein"(escribir).
El 13 de febrero de 1895 lo patentaron y en las navidades de aquel mismo año lo presentaron a la sociedad parisina. Uno de sus cortos mostraba la llegada de un tren a la estación e impresionó fuertemente a este público primerizo que pensaba que la locomotora se les echaba encima.
Mélies. El bisabuelo de Spielberg
Georges Mélies, un prestigioso mago, pensó que podía aplicar el nuevo invento a su arte. Hasta entonces, las películas eran pequeños documentales, pero Mélies incorporó la fantasía descubriendo trucos que permitían hacer desaparecer los objetos o las personas, hacerlos más grandes o más pequeños. Cuenta la leyenda que la idea se le ocurrió cuando rodaba en la Plaza de la ópera de París y se le encasquilló la máquina. Consiguió arreglarla y siguió filmando, pero cuando vio el resultado se dio cuenta de que los hombres que paseaban se convertían en un grupo de mujeres y un autobús se había transformado en una carroza fúnebre. Rodó más de 500 películas cortas en 15 años, entre las que destaca su versión cinematográfica del "Viaje a la luna", de Julio Verne.
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El western comienza a cabalgar
En Estados Unidos, Edison fue el primero en desarrollar las posibilidades de la imagen en movimiento, probó con múltiples ingenios parecidos y creó su própia cámara, el vitoscopio.La primera sesión de vitoscopio en Estados Unidos tuvo lugar en Nueva York, el 23 de abril de 1896 y constituyó un gran acontecimiento. Estas proyecciones que apenas duraban dos minutos solían formar parte de un espectáculo de variedades, más adelante se empezaron a exhibir por separado en pequeñas salas especiales.
Edison rodó el primer beso de la historia del cine. Se trata de un fragmento de la obra "La viuda Jones" y, pese la ingenuidad de la escena, provocó protestas. Uno de sus pupilos, Edwin S. Porter, conseguiría el primer gran éxito del cine norteamericano, un "western" -el primero de la historia- titulado "Asalto y robo de un tren", que contaba con un plano del "malo" disparando al público. Como era de esperar, causó sensación.
Empieza el espectáculo
De las humildes reconstrucciones de hechos de la época el cine pasa a la gran producción. Los italianos profundizaron en el cine épico y, durante la década de los 10, rodaron gran número de cintas que repasaban su historia. Entre ellas destacan una adaptación de "El infierno"de Dante, "La caída de Troya", "Quo Vadis?" o "Cabiria" de Giovanni Pastrone.
Las superproducciones
Los norteamericanos también se adentraron en el terreno de las producciones ampulosas siendo sus principales representantes Cecil B. De Mille, director de grandes historias bíblicas como "Rey de reyes" o" Los 10 Mandamientos", o el gran David W. Griffith.

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La revolución del montaje
Entretanto, los realizadores soviéticos utilizan el montaje para destacar su contenido político con un cine propagandístico.
"El acorazado Potemkin", de Eisenstein, fue la punta de lanza del movimiento, una reconstrucción de la rebelión de los marineros de un buque zarista contra la tiranía del régimen.

Sergei M. Eisenstein
A pesar de ser un trabajo “propagandístico”, “El acorazado Potemkin” es también una clase magistral sobre el montaje, el movimiento de la cámara y la narración, con escenas míticas como la de la escalera de Odessa, que después sería copiada como esquema para resolver secuencias de acción por numerosos directores como Brian de Palma en la película “Los intocables de Elliot Ness”.
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Héroes, ángeles y demonios
Los actores se convierten en estrellas y son inevitablemente catalogados.

Ellos son galanes capaces de encandilar a las mujeres bailando un tango como Rodolfo Valentino en "Los cuatro jinetes del Apocalipsis" o héroes que viven múltiples aventuras para conseguir el amor de su dama como Douglas Fairbanks en "El ladrón de Bagdad". Frente a estos dos tipos masculinos surge la figura de Lon Chaney, un especialista en monstruos que aprovechaba los avances del maquillaje para convertirse en "El jorobado de Nôtre Dame" o "El fantasma de la ópera".
Por su parte, las mujeres son encuadradas en dos categorías: las mujeres "ángel", tímidas y quebradizas, puras e ingenuas (Mary Pickford o Lillian Gish) y las mujeres "diablo", vampiresas que llevan a los hombres a la perdición (Theda Bara).

Mary Pickford

Lillian Gish
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David W. Griffith
"El nacimiento de una nación", dirigida en 1915 por Griffith, es una superproducción sólo comparable a "Lo que el viento se llevó". Introduce además el concepto del suspense alternando las imágenes que muestran como los bandoleros maltratan a la chica, mientras el héroe cabalga dispuesto a liberarla. Si los Lumière habían creado el cine, Griffith lo dotó de un lenguaje.No obstante esta primerísima obra maestra ofendió a muchos historiadores y defensores de los derechos ciudadanos, pues se decía que presentaba una visión peyorativa de los esclavos y exaltaba al Ku Klux Klan, pero a pesar de sus evidentes inexactitudes la ambición sin precedentes de este filme contribuyó a que la critica y el público selecto se interesaran por el cine. |
El expresionismo y el surrealismo
A mediados de los años 10, surge en Alemania el expresionismo, movimiento estético que distorsionaba la realidad creando un ambiente de pesadilla que preludiaba el nazismo. "El gabinete del Doctor Caligari" fue la obra más destacada de este periodo en el que surgieron realizadores como Murnau, autor del primer "Nosferatu" -antecedente directo de "Drácula "-, o Fritz Lang en "Metrópolis".  |
Los pioneros en España
La película que inauguró la historia del cine fue "Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon". En España, el primer cortometraje que se rodó tenía una temática parecida, aunque el escenario era diferente: "Salida de misa de doce del Pilar de Zaragoza". Sin comentarios. Su autor fue Eduardo Jimeno. Pero los pioneros españoles más importantes fueron Fructuós Gelabert y Segundo de Chomón. El primero, rodando gran número de documentales y filmes de ficción y el segundo, atreviéndose con todo tipo de géneros hasta llegar al sainete o la zarzuela -muda, por supuesto-.
En los últimos años del cine mudo adquiere gran notoriedad Luis Buñuel quien, junto Salvador Dalí, revoluciona el universo de las imágenes con "Un perro andaluz", sorprendente corto surrealista con múltiples imágenes oníricas y provocativas como el primer plano de una navaja seccionando un ojo de mujer, y "L'age d'or".
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Mack Sennett se había convertido en el máximo exponente del cine de destrucción (de sus manos salieron el famoso grupo de policías —los Keystone Cop-, la guerra de tartas, con una acción vertiginosa que dio lugar al estilo slapstick), sus discípulos, el infortunado "Fatty" Arbuckle, el genial Charles Chaplin, el estoico Buster Keaton, y el elástico Harold Lloyd, progresaron hacia un cine de mayor interés y efectividad.
Charles Chaplin consiguió la fama gracias a su personaje del vagabundo Charlot, protagonista de la mayor parte de sus filmes como "La quimera del oro", "Tiempos modernos" o "Luces de la ciudad". |

Charlie Chaplin - The Kid [1921]
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Las otras figuras del género fueron Buster Keaton , el cómico que nunca reía, con "El maquinista de La General', o Harold Lloyd, protagonista de "El hombre mosca", comedia en la que quedaba colgando de un reloj. Ambos eran unos excelentes acróbatas que protagonizaban personalmente la mayor parte de las escenas.

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Harold Lloyd - Safety Last (El hombre mosca) (1923)
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