En la segunda fase las tropas de asalto destruyen las principales posiciones de la defensa, las unidades acorazadas comienzan su avance hacia los primero abjetivos, y la aviación destruye las lineas de comunicación y las reservas del ejército enemigo. La cordinación entre el avance de las tropas acorazadas y la aviación es fundamental para el rápido éxito del ataque.